Julio es uno de los meses más importantes para las vacaciones de muchos españoles. Disfrutar de unas vacaciones en julio siempre es sinónimo de disfrutar de unas buenas vacaciones de verano.
Son muchas las personas que buscan dónde viajar en julio en España, pero también fuera de nuestras fronteras. Nosotros te vamos a mostrar diferentes destinos para que te sea fácil encontrar un lugar donde descansar y recargar las pilas.
1- Málaga
Málaga en julio es un destino encantador que ofrece una amplia gama de experiencias para los viajeros. La ciudad cuenta con una gran cantidad de atracciones culturales, como la Alcazaba, un antiguo palacio morisco con vistas panorámicas de la ciudad, y el Museo Picasso, que alberga una impresionante colección de obras del famoso pintor español. Los amantes de la playa pueden disfrutar de las hermosas playas de Málaga, como la Playa de la Malagueta, donde pueden relajarse, nadar y participar en deportes acuáticos.
La gastronomía malagueña es una delicia para el paladar. En julio, puedes saborear platos frescos y deliciosos, como el espeto de sardinas, una especialidad local en la que las sardinas se asan en espetos de caña de azúcar sobre brasas. No te pierdas la oportunidad de degustar pescaíto frito, gazpacho, y probar vinos locales como el vino dulce Málaga. Los precios en Málaga en julio pueden variar, pero en general, la ciudad ofrece opciones para todos los presupuestos. Puedes encontrar alojamiento en hoteles, hostales y apartamentos vacacionales, con tarifas que varían según la ubicación y la categoría. Además, los restaurantes ofrecen opciones desde restaurantes de lujo hasta lugares más económicos con menús del día.
2- Santander
Santander, situada en la costa norte de España, es un destino encantador para visitar en julio. Una de las principales atracciones de la ciudad es la Playa del Sardinero, donde puedes relajarte tomando el sol y nadar en el Mar Cantábrico. Además, el Paseo de Pereda te llevará por un hermoso bulevar con elegantes edificios y vistas al puerto. No puedes perderte el Palacio de la Magdalena, una mansión histórica que ofrece visitas guiadas y alberga hermosos jardines con vistas panorámicas. En julio, también puedes disfrutar de festivales y eventos culturales, como el Festival Internacional de Santander, que presenta actuaciones de música, teatro y danza de renombre.
En cuanto a la gastronomía, Santander es conocida por su deliciosa comida del mar. No dejes de probar platos de pescado fresco, como la lubina a la santanderina o el marmitako, un guiso de atún. La sidra asturiana es una bebida popular en la región, y podrás degustarla en muchos restaurantes locales. Además, los mariscos, como las nécoras y los percebes, son una verdadera exquisitez para los amantes de la comida marina.
En cuanto a los precios, Santander puede ser un destino accesible en julio, especialmente si comparas con otras ciudades más turísticas de España. Los costos de alojamiento varían según la categoría y la ubicación del hotel, pero es posible encontrar opciones para diferentes presupuestos. La comida en los restaurantes locales suele ser razonable, y los menús del día son una excelente manera de disfrutar de la gastronomía local a precios asequibles. En cuanto a las actividades culturales y de entretenimiento, hay opciones gratuitas, como explorar la ciudad a pie, visitar museos y disfrutar de las playas sin costo alguno.
3- Benidorm
Benidorm, ubicado en la costa mediterránea de España, es un popular destino turístico en julio debido a su clima cálido y soleado, playas de arena dorada y una amplia variedad de actividades para disfrutar. Durante tu visita, no puedes perderte las impresionantes playas, como la Playa de Levante y la Playa de Poniente, ideales para tomar el sol y nadar en las aguas cristalinas del Mediterráneo. Además, el casco antiguo de Benidorm, conocido como el «Rincón de Loix», ofrece un encantador laberinto de calles estrechas, bares y restaurantes donde puedes explorar la auténtica vida local.
En cuanto a la gastronomía, Benidorm ofrece una mezcla de platos mediterráneos, desde deliciosos mariscos y arroces hasta tapas tradicionales. No dejes de probar la paella valenciana, un plato emblemático de la región, en alguno de los restaurantes locales. Además, la vida nocturna de Benidorm es conocida en toda Europa, con numerosos bares y discotecas que ofrecen música y entretenimiento hasta altas horas de la madrugada.
En cuanto a los precios, Benidorm es conocido por ofrecer una variedad de opciones para todos los presupuestos. Puedes encontrar hoteles y alojamientos para todos los gustos, desde hoteles de lujo hasta apartamentos más asequibles. La comida y las bebidas en los restaurantes y bares también pueden adaptarse a diferentes presupuestos, y los menús del día suelen ser una opción económica para comer fuera.
4- Cádiz
Cádiz, ubicada en la costa sur de España, constituye un destino encantador para una visita en el mes de julio. Esta ciudad con una historia milenaria brinda numerosas oportunidades de entretenimiento y descubrimiento. Uno de los principales atractivos es su casco antiguo, donde puedes recorrer calles estrechas adoquinadas, descubrir plazas encantadoras y explorar monumentos históricos como la Torre Tavira. Además, no debes dejar de disfrutar de las magníficas playas de Cádiz, entre las que destaca la Playa de la Victoria, que te permite disfrutar del sol y el mar en un entorno relajado.
En lo que respecta a la comida, Cádiz es reconocida por su exquisita gastronomía de inspiración marina. Te sugerimos probar platos de pescado fresco, como la cazuela de mariscos, el atún encebollado o la fritura de pescado, en los diversos restaurantes locales. Asimismo, puedes degustar las tradicionales tapas en los bares de la ciudad. Además, durante el mes de julio, es común participar en eventos culinarios y festivales que resaltan los sabores regionales.
En cuanto a los costos, Cádiz puede ser un destino accesible si planificas tu viaje con antelación. Los gastos relacionados con el alojamiento, la comida y las actividades variarán en función de tus preferencias y del nivel de lujo que busques. En general, los precios en los restaurantes y bares suelen ser razonables, especialmente si optas por las tapas locales. Para el mes de julio, es recomendable realizar reservas anticipadas de alojamiento, ya que es un período muy concurrido por los turistas que desean disfrutar del verano en Cádiz.
5- Polonia
Viajar a Polonia en julio puede ser una excelente opción para aquellos que cuentan con un presupuesto limitado. Las temperaturas suelen oscilar alrededor de los 25°C, y a pesar de ser temporada alta, los vuelos suelen ser bastante asequibles. Este país, cargado de historia, ofrece una amplia variedad de lugares para visitar, monumentos que ostentan el reconocimiento de la UNESCO y parques nacionales con paisajes impresionantes.
Cracovia se erige como la ciudad más hermosa de Polonia. Es además la capital cultural y la segunda ciudad más grande del país. En esta ciudad, se pueden apreciar magníficas muestras de arquitectura que le otorgan un encanto de cuento de hadas. Sus pintorescas calles albergan iglesias y vestigios medievales, mientras que el castillo de Wawel se alza majestuosamente sobre una colina.
Varsovia, que sufrió considerables daños durante la Segunda Guerra Mundial, cuenta con un centro histórico que alberga museos, el Palacio Wilanow, el Castillo Real y, para un pausa refrescante, el hermoso parque Lazienki.
6- Paris
París en julio se convierte en un destino encantador para aquellos que disfrutan de las escapadas urbanas. El clima es generalmente agradable, con tardes que se prolongan a lo largo de los largos días de verano. Los visitantes no parisinos tendrán la oportunidad de explorar numerosos lugares y atracciones que los mantendrán entretenidos en todo momento.
Aquí te ofrezco algunas sugerencias para disfrutar de una visita cultural o una estancia inmersa en el ambiente parisino. Puedes presenciar la emocionante celebración del 14 de julio, que incluye un espectáculo aéreo, un desfile en los Campos Elíseos y los animados bailes de los bomberos, sin olvidar los impresionantes fuegos artificiales junto a la Torre Eiffel. También puedes relajarte en Paris-Plages, tomando el sol en una cómoda tumbona a la sombra de las palmeras a lo largo del Sena.
Otra opción es disfrutar de una película al aire libre en el festival de cine al aire libre de La Villette, aplaudir a los ciclistas en la llegada del Tour de Francia y su emocionante sprint final en los Campos Elíseos, o asistir al concierto de clausura de la Filarmónica en su majestuosa sala. Además, puedes explorar los canales de la ciudad en un minicrucero, como el Canal del Ourcq, y pasear por los senderos del Père Lachaise, un lugar que combina un hermoso jardín con un interesante cementerio, donde encontrarás tumbas de personajes célebres.
En un día despejado, no puedes dejar de subir a lo alto de la Torre Eiffel para disfrutar de una vista impresionante de París a tus pies. Luego, puedes relajarte tomando una copa en la azotea de Georges, en Beaubourg, mientras contemplas la puesta de sol sobre la ciudad. Y después de todas estas experiencias, aún te quedará tiempo para explorar los museos, ascender las escaleras hasta el Sacré-Cœur, admirar la icónica pirámide del Louvre y pasear por los hermosos Jardines de Luxemburgo.
7- Bruselas
En el mes de julio, en Bruselas, las condiciones climáticas son adecuadas para disfrutar de la ciudad, aunque no se puede garantizar un clima siempre soleado y ocasionalmente se pueden esperar lluvias. Sin embargo, no podrás evitar quedar impresionado por la elegante capital belga, que deslumbra a sus visitantes independientemente de las condiciones meteorológicas y te sumerge en su rica historia y cultura a través de sus monumentos y calles.
Una excelente manera de comenzar tu exploración es visitar la famosa fuente Manneken-Pis, una estructura construida en 1619 que se viste de acuerdo a eventos locales. En la impresionante Grand-Place, una de las plazas más hermosas de Europa, podrás admirar majestuosos edificios del siglo XVII, como el Ayuntamiento y la Casa del Rey.
Los amantes de la cultura pueden visitar los museos, como los Museos Reales de Bellas Artes, o incluso disfrutar de degustaciones en varios museos dedicados a la cerveza. Para los entusiastas de las compras, el mercado de Saint-Géry ofrece una amplia gama de objetos vintage, joyas, ropa y accesorios. Asimismo, las Galerías Reales Saint-Hubert, alineadas con elegantes boutiques bajo techos de cristal, satisfarán incluso a los compradores más exigentes.
Aquellos con resistencia adicional pueden emprender un recorrido por las murallas que ofrece una visión histórica de la ciudad a lo largo de varias horas. Otra forma encantadora de conocer Bruselas, conocida por sus célebres autores de cómics, es explorar las pinturas murales que rinden homenaje a personajes icónicos como Tintín y Astérix, con más de 40 en total.
Y si en algún momento deseas conectarte con la naturaleza, el bosque de la Cambre te espera con una abadía de acceso gratuito y sus jardines paisajísticos, proporcionando un refugio tranquilo en medio de la ciudad.
8- Islas Croatas
En el mes de julio, el clima en las islas croatas es realmente agradable, con temperaturas cálidas y abundante luz solar. Esto es perfecto para aquellos que buscan un lugar para descansar y disfrutar de la combinación de mar y sol, que es propicia para la relajación. La elección de la isla adecuada depende de sus preferencias personales. Puede optar por una isla pequeña o más grande, verde o más desértica, tranquila o lo suficientemente animada para los amantes de la vida nocturna.
Por ejemplo, Hvar tiene un ambiente dinámico que es especialmente adecuado para aquellos que disfrutan de la vida nocturna, y los días soleados brindan la oportunidad de recuperarse en la playa después de las noches de diversión. En Vis, encontrará playas magníficas y estaciones balnearias que ofrecen una excelente gastronomía con especialidades de la cocina local.
Si busca paisajes más salvajes y menos concurridos, la isla de Cres ofrece hermosos parajes y lugares casi intactos que puede explorar a su propio ritmo o simplemente disfrutar desde la comodidad de su toalla en la playa. También disfrutará de las pequeñas islas como Losinj con sus pintorescas villas, Brac con sus aguas cristalinas ideales para practicar surf y buceo, Mljet, un oasis preservado con un encanto único, y Pág, conocida por sus vibrantes veladas de música electrónica para salir de fiesta con amigos.
9- Polinesia
En julio, en la Polinesia, experimentamos la temporada seca con temperaturas alrededor de los 25°C y muy pocas lluvias. Los vientos alisios también ayudan a refrescar los días más calurosos. ¿Quién no ha soñado con la idea de elegir este lugar tropical para una luna de miel? Aquí podrán relajarse en una playa de arena blanca junto a una laguna de aguas cristalinas. Varios operadores turísticos ofrecen diferentes paquetes para hacer realidad este sueño. Pueden explorar islas con playas rodeadas de cocoteros, sumergirse en arrecifes con una gran diversidad de peces de colores, dar paseos a pie o a caballo por paisajes verdes y montañosos, y descubrir las antiguas tradiciones de los polinesios.
Para esta aventura, pueden elegir entre diferentes grupos de islas: las Islas de la Sociedad, que incluyen destinos como Tahití, Bora Bora y Moorea con sus hermosas lagunas; las Islas Tuamotu, ideales para la tranquilidad y el buceo; las Islas Australes, que ofrecen un clima más fresco y paisajes variados; las Marquesas, conocidas por sus acantilados, montañas escarpadas, leyendas y artesanías; y el archipiélago Gambier, menos poblado y más remoto que otras opciones. Las Islas de la Sociedad son un excelente punto de partida, donde pueden vivir momentos mágicos, como nadar con delfines y rayas en Moorea, hacer piragüismo y snorkel en Huahine, alojarse en bungalows sobre el agua en Bora Bora y disfrutar de impresionantes puestas de sol en la playa, donde sea que se encuentren. El único inconveniente de este destino es, sin duda, su elevado precio.


