¿Estás pensando en comer los platos típicos de Praga? No te lo vamos a poner difícil. Te invitamos a leer nuestro listado con la mejor comida típica de Praga. Con el siguiente listado de platos podrás aprender a disfrutar de los mejores platos de la zona y disfrutar al máximo.
No lo dudes, lleva el siguiente listado durante tus vacaciones en Praga para disfrutar de sabores realmente increíbles. Como se suele decir, no te puedes ir de la ciudad sin probar los siguientes platos.
1- Trdelnik
El Trdelník, un delicioso pastel tradicional, tiene sus raíces en Transilvania, Rumania, pero ha encontrado un hogar en Praga, República Checa. Este manjar es extremadamente popular tanto entre los locales como entre los visitantes de la ciudad.
La preparación del Trdelnik es un proceso fascinante. Consiste en envolver una fina capa de masa alrededor de un cilindro y calentarlo al fuego hasta que la masa adquiera un dorado apetitoso. Luego, se procede a enrollarlo en azúcar con canela, untarlo con mantequilla y rellenarlo con una variedad de ingredientes. Observar cómo se elabora este dulce es un espectáculo en sí mismo.
En Praga, el Trdelnik se vende en numerosos puestos callejeros por toda la ciudad, así como en bares y cafeterías. El precio típico de un Trdelník ronda las 60 coronas checas, lo que equivale a aproximadamente 2 euros. Es un placer culinario que no te puedes perder cuando visites esta hermosa ciudad.
2- Gulash
En Praga, encontrar un excelente lugar para disfrutar de una comida es una tarea sencilla, especialmente si estás buscando un delicioso plato de gulash.
Esta especialidad culinaria, aunque probablemente de origen húngaro, se ha convertido en un verdadero tesoro culinario en la República Checa, y puedo decir que el gulash al estilo checo es realmente excepcional.
A diferencia de la variante húngara del gulash, que suele tener una consistencia más líquida y se sirve con cuchara, en Praga, lo preparan de una manera única. Aquí, lo espesan, reduciendo la cantidad de verduras y lo sirven con deliciosas bolas de masa.
Es importante tener en cuenta que el gulash checo puede tener un toque picante debido al uso de pimentón seco. En la ciudad, encontrarás numerosos restaurantes que ofrecen esta exquisitez, pero mis lugares preferidos para disfrutarlo son el restaurante Mlejnice y Mincovna. Esta es definitivamente una de esas comidas tradicionales checas que no puedes dejar de probar cuando visites Praga.
3- Chlebíčky
Los «Chlebíčky» son una deliciosa y tradicional especialidad checa que ha ganado gran popularidad tanto en la República Checa como en otros países europeos. Estos pequeños bocadillos abiertos son una auténtica delicia para los amantes de la comida y se han convertido en un elemento esencial en la gastronomía checa. Los Chlebíčky consisten en una rebanada de pan decorada con una variada selección de ingredientes, como carnes frías, quesos, pescado, verduras y salsas, lo que les confiere una gran diversidad de sabores y presentaciones.
Una característica distintiva de los Chlebíčky es su atractiva presentación, ya que se elaboran con gran atención al detalle y suelen ser coloridos y visualmente atractivos. Estos bocadillos son una elección popular en celebraciones, eventos especiales y también se pueden encontrar en panaderías y pastelerías de toda la República Checa. Los Chlebíčky son versátiles y pueden adaptarse a los gustos de cada persona, lo que los convierte en una opción ideal tanto para un tentempié rápido como para una comida más elaborada. Son una auténtica delicia gastronómica que debes probar si tienes la oportunidad de visitar la República Checa.
4- Grilované klobásy
Consiste en salchichas a la parrilla colocadas dentro de un panecillo y acompañadas de una variada selección de salsas. Esta delicia culinaria es un elemento omnipresente en la ciudad, con docenas de puestos de comida y cervecerías al aire libre que ofrecen esta deliciosa especialidad.
En su mayoría, estas salchichas asadas, conocidas como «grilované klobásy», se sirven con mostaza y se colocan en un pan recién horneado. La combinación de sabores es exquisita y se convierte en un acompañamiento perfecto para un refrescante vaso de cerveza Pilsner bien fría. La tradición culinaria de estas salchichas a la parrilla es un placer que los visitantes de la ciudad no querrán perderse.
5- Svíčková con albóndigas
La Svíčková es indiscutiblemente uno de los platos más célebres en Praga, y cualquier visita a esta ciudad no está completa sin degustar este delicioso filete de ojo de ternera. Aunque su preparación puede ser un tanto exigente y llevar varias horas, el esfuerzo vale la pena.
Este exquisito platillo consiste en finas láminas de ternera sazonadas y acompañadas por una salsa dulce, que se elabora con chirivías y zanahorias. Por lo general, se sirve con bollos de masa hervidos, un toque de nata, una rodaja de limón e incluso, en algunas ocasiones, se añaden arándanos.
La singularidad de la Svíčková radica en que cada cocinero tiene su propia receta, cada uno convencido de que la suya es la mejor. A través de las generaciones, esta deliciosa preparación ha dado lugar a diversas interpretaciones que hacen que cada experiencia de degustación sea única.
6- Palačinky
Los Palačinky son una deliciosa y versátil versión checa de los crepes, que se han convertido en un auténtico clásico de la gastronomía de la República Checa. Estos finos y ligeros panqueques se pueden disfrutar en una variedad de formas, ya sea como un plato dulce o salado. La versatilidad de los Palačinky permite que se sirvan como un delicioso desayuno, postre o incluso como un plato principal en la cena.
La preparación de los Palačinky es relativamente sencilla. Se elaboran a partir de una masa líquida a base de harina, huevos, leche y a veces una pizca de azúcar y vainilla para darle un toque dulce. La masa se extiende finamente en una sartén caliente y se cocina hasta que se dore por ambos lados.
Se pueden rellenar con una variedad de ingredientes, como mermelada, crema, frutas, chocolate, jamón y queso, champiñones o cualquier otro relleno de tu elección. Los Palačinky son una delicia apreciada en toda la República Checa y más allá, y son una opción culinaria que definitivamente debes probar si visitas la región.
7- Koleno
El koleno, también conocido como codillo de cerdo, se presenta de manera muy apetitosa en la capital checa, Praga. Este plato se sirve sobre una robusta tabla de madera junto a un cuchillo adecuado para cortarlo. Para realzar su sabor y textura, se cocina lentamente en cerveza oscura y se sazona con hierbas aromáticas durante varias horas, logrando que la carne se vuelva sumamente tierna y deliciosa.
Acompañando al codillo de cerdo, se encuentra una generosa porción de salsa casera, la cual se convierte en el complemento perfecto para la jugosidad de la carne.
En la ciudad de Praga, es importante destacar que las porciones son bastante generosas. Es común recibir un trozo de carne con hueso de considerable tamaño, suficiente para satisfacer a dos personas con buen apetito.
8- Pato asado checo
El pato asado es una de las opciones culinarias tradicionales que se pueden disfrutar en los restaurantes checos de larga tradición. Este plato suele consistir en un cuarto de pato asado al horno, servido con acompañamientos que incluyen albóndigas de repollo y patatas. Las albóndigas se ven enriquecidas con la sabrosa salsa que proviene de la cocción del pato, otorgándoles un sabor excepcional que, sin duda, satisfará incluso a los comensales más exigentes.
Este plato es una elección ideal para aquellos que desean experimentar la auténtica gastronomía checa y deleitarse con sus sabores tradicionales.
9- Knedliky
A los checos les encanta disfrutar de sus deliciosas bolas de masa, conocidas como «knedliky». Estas bolitas suelen acompañar platos de carne, ya sea un juego de cuatro o seis, como se muestra en la imagen junto al pato asado.
La historia de los knedliky está profundamente arraigada en la rica tradición culinaria checa, teniendo sus orígenes en el siglo XIII. En aquel tiempo, el rabino Meir de Rothenburg se refería a estas esferas de masa como «Knodel».
El sabor de los knedliky recuerda a los ñoquis y se elaboran principalmente a base de pan o patatas. Esta deliciosa guarnición es un elemento esencial en la gastronomía checa y se ha convertido en un plato querido y representativo de la región.
10- Bramborak
El «Bramborak» es un platillo tradicional checo que goza de gran popularidad en la República Checa y se ha convertido en un elemento característico de su gastronomía. Se trata de una especie de torta o pastel de patata, que tiene una textura crujiente por fuera y suave por dentro. Para prepararlo, se utilizan patatas ralladas, cebolla, ajo y se sazona con sal, pimienta y a menudo se añaden ingredientes como huevo y harina para lograr la consistencia deseada. Esta mezcla se fríe en aceite caliente hasta que se dore y se sirve generalmente en forma de porciones individuales.
El Bramborak es un plato versátil y se puede disfrutar tanto como acompañamiento o como un plato principal. Algunas variantes de esta receta incluyen la adición de otros ingredientes, como champiñones, jamón o queso, lo que le añade un toque adicional de sabor. Se suele servir con crema agria o una salsa de ajo para darle un contraste de sabores que lo hace aún más delicioso. Su sabor reconfortante y su simplicidad en la preparación lo han convertido en un favorito de la cocina checa, ideal para disfrutar en cualquier ocasión.
11- Babovka
La Babovka es una deliciosa preparación checa que consiste en un bizcocho enriquecido con nueces, apreciado como un postre tradicional en las comidas de domingo en la República Checa.
La inclusión de chocolate y nueces en la receta le otorga a esta exquisitez un singular y agradable contraste de sabores y una textura sumamente agradable. Se suele disfrutar mejor acompañada de una taza robusta de café turco checo, lo que complementa de manera excepcional su sabor.


